El pasado 5 de enero de 2007 los Reyes Magos se acercaron hasta el Centro Penitenciario Aranjuez Madrid-VI cargados de regalos, para visitar a los niños que viven allí junto a sus madres. Según la legislación actual las madres de niños de menos de 3 años que estén cumpliendo condena conviven en las celdas con sus hijos y mantienen su tutela hasta que los pequeños cumplen el tercer año de edad. La ONG Fundación Padre Garralda – Horizontes Abiertos está presente en todos los centros penitenciarios de España en los que, a través de sus voluntarios y profesionales, desarrolla varios proyectos con estos niños y sus madres, en estrecha colaboración con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dirigidos a conseguir que éstos puedan tener acceso a un ambiente normalizado y a un desarrollo formativo y personal acorde con su edad.
El objetivo de la Fundación es trabajar para que, en su existencia como niño, tenga las mismas oportunidades y limitaciones que cualquier otro pequeño. En este sentido cabe destacar la concienciación que tiene respecto a este tema la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, que asumió el compromiso personal de conseguir en su mandato que no haya ningún niño en las cárceles españolas. Gallizo estuvo presente en el acto y anunció que en un plzao de un año los niños y sus madres dejaran de estar en las cáreceles para pasar a centros especiales.
Los niños recibieron la visita de Melchor, Gaspar y Baltasar que llegaron por sorpresa en un acto muy emotivo en el que estuvieron presentes los profesionales y voluntarios que les cuidan y trabajan en su desarrollo. Asimismo contaron con la presencia Padre Jesuita Jaime Garralda y María Matos, presidente y vicepresidenta de la ONG respectivamente, que llevan más de 30 años dedicados a la integración social de las personas más necesitadas y son los impulsores del proyecto nacional que está permitiendo a estos niños disfrutar de una vida normalizada.
Los máximos representantes de la Fundación Padre Garralda – Horizontes Abiertos han puesto de manifiesto la necesidad de concienciar a la sociedad de los graves problemas que sufren los colectivos sociales con los que trabajan: las madres con niños pequeños y que debido a la falta de recursos se encuentran en grave riesgo de exclusión social; las personas con dependencia de sustancias tóxicas que se encuentran en proceso de deshabituación; las madres con niños menores de 3 años que están cumpliendo condena con sus pequeños; y todas las personas que se encuentran en las cárceles.
Desarrollo de la personalidad
Para Jaime Garralda y María Matos “es necesario que los ciudadanos sean conscientes de que en España hay muchas personas que sufren y que necesitan ayuda y apoyo. No hace falta viajar muy lejos para ver desesperación y sufrimiento, no es necesario coger un avión para encontrar personas que necesitan nuestra ayuda y que con un poco de apoyo conseguirán integrarse en la sociedad y pasarán a ser uno más de nosotros”. Como ejemplo de esta capacidad de ayuda Jaime Garralda y María Matos destacaron las programas que se llevan a cabo con los niños de las caréceles, “las actividades que realizamos en estrecha colaboración con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias están permitiendo a estos niños tener acceso a una vida normalizada y a un pleno desarrollo de su personalidad. Estamos trabajando intensamente con Mercedes Gallizo (directora general de Instituciones Penitenciarias) y con todos los profesionales de la institución que dirige para conseguir nuestro objetivo común: que no haya ningún niño en las cárceles. Este objetivo se conseguiría desarrollando centros especiales y específicos para madres con niños menores de tres años que estén cumpliendo condena.”